Duelo y pérdidas

Etapas del duelo: por qué no siguen un orden fijo

Llevas semanas raras. Un día sientes que ya vas mejor y al otro te derrumbas viendo una foto vieja en el celular a las once de la noche. Alguien te dijo que ibas en "la etapa de la ira" y que después venía "la depresión", como si el duelo tuviera un mapa con paradas marcadas. Y en medio del cansancio te preguntas si lo estás haciendo mal porque no avanzas en ese orden.

No lo estás haciendo mal. Las etapas del duelo, ese modelo que casi todos conocemos de películas, memes y publicaciones de redes sociales, nunca se pensaron como una receta que hay que cumplir en orden para llegar a algún lado. Se propusieron para otra cosa, y con los años se convirtieron en una expectativa que le suma presión a alguien que ya carga bastante.

Aquí te explico qué son de verdad esas fases del duelo, qué dice la evidencia actual sobre si existe un orden obligatorio y qué hacer cuando sientes que tu proceso no encaja en el molde.

Respuesta corta: el modelo de las 5 etapas del duelo (negación, ira, negociación, depresión y aceptación) lo propuso la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross en 1969. Describe reacciones frecuentes ante una pérdida, pero la evidencia disponible no respalda que todas las personas las vivan, ni en ese orden, ni una sola vez. El duelo por la muerte de un ser querido se parece más a un vaivén que a una escalera.

¿Qué son las 5 etapas del duelo?

Kübler-Ross las describió en su libro On Death and Dying, y el punto de partida importa: las observó en pacientes que enfrentaban su propia muerte, no en personas que habían perdido a alguien. Con el tiempo, el modelo se popularizó y terminó aplicándose también al duelo por la pérdida de otra persona, aunque no fue diseñado originalmente para eso.

Las cinco reacciones que describió son estas:

  • Negación: cuesta creer o asimilar lo que pasó, aunque la mente lo sepa.
  • Ira: rabia dirigida a la situación, a otros, a uno mismo o incluso a la persona que murió.
  • Negociación: pensamientos de "si hubiera hecho tal cosa" o intentos de encontrar un trato con lo ocurrido.
  • Depresión: tristeza profunda, desgano, ganas de aislarse.
  • Aceptación: llegar a una forma de convivir con la pérdida.

Son experiencias reales que muchas personas reconocen en su propio duelo. El problema no está en nombrarlas, está en la idea de que hay que pasarlas todas, en ese orden, para llegar a la meta.

¿Por qué el duelo no sigue estas etapas en orden?

Porque la evidencia no lo confirma. La propia Asociación Americana de Psicología (APA) describe el modelo como no lineal: las etapas pueden aparecer en cualquier orden, repetirse varias veces o superponerse entre sí. La APA también aclara algo clave: Kübler-Ross planteó esto como un modelo hipotético, no como una ley psicológica que todos cumplen.

Revisiones más recientes sobre el tema van más allá y señalan que tratar las cinco etapas como una secuencia obligatoria resulta empíricamente inexacto. Lo que muestran los estudios es que el duelo es heterogéneo: varía en intensidad, en duración, en qué tanto oscila entre un día y otro, y en cómo cada persona se las arregla con él. Puedes sentir aceptación un martes y negación el jueves. Puedes saltarte la ira por completo. Puedes vivir la negociación años después del entierro. Nada de eso significa que tu duelo esté fallando.

¿Qué modelo explica mejor cómo funciona el duelo?

Uno más útil que la idea de etapas fijas es el modelo de procesos duales, propuesto por los investigadores Stroebe y Schut. En vez de una fila de estaciones, plantea una oscilación entre dos movimientos:

  • Orientación a la pérdida: el momento en que atiendes el dolor, la nostalgia, los recuerdos, el llanto.
  • Orientación a la restauración: el momento en que te ocupas de lo práctico, de nuevas rutinas, de reorganizar tu vida sin esa persona.

Un duelo que funciona bien no se queda pegado en uno de los dos lados. Va y vuelve: hoy lloras revisando fotos, mañana resuelves papeles del banco sin pensarlo demasiado, y ambas cosas conviven en la misma semana, incluso en el mismo día. Esa alternancia no es señal de que algo anda mal. Es, hasta donde entendemos hoy, cómo se procesa una pérdida.

¿Qué es normal sentir durante el duelo?

Casi todo. Tristeza, sí, pero también rabia, alivio si la muerte llegó después de una enfermedad larga, culpa por cosas que no dijiste, entumecimiento donde esperabas sentir algo, y hasta momentos de risa genuina que después te hacen sentir culpable por reírte. El duelo por la muerte de un ser querido no viene en una sola emoción ni en una sola intensidad, y compararte con cómo lo llevó otra persona de tu familia rara vez ayuda.

Si notas que hace semanas convives con esa mezcla y sientes que no tienes con quién ponerle palabras, ese ya es un motivo válido para buscar un espacio de acompañamiento, no hace falta esperar a que algo "empeore".

¿Qué ayuda en el día a día?

Algunas cosas alivian el momento, aunque no resuelvan el fondo:

  • Mantener rutinas mínimas de sueño y comida, aunque el cuerpo no tenga ganas.
  • Hablar de la persona que murió en vez de evitar el tema, con quien te dé confianza.
  • Permitirte llorar sin cronómetro ni fecha límite.
  • Escribir lo que sientes cuando no encuentras a quién contárselo.
  • Aceptar ayuda concreta (comida, compañía, trámites) sin sentir que debes cargarlo todo sola o solo.

Son ayudas puntuales para sostener el día, útiles y necesarias. El proceso de fondo, el que realmente reorganiza tu vida alrededor de esa pérdida, se construye con tiempo y, muchas veces, con acompañamiento profesional cuando el duelo se estanca.

¿Qué no ayuda?

Empujarte a "superarlo rápido" no ayuda, y tampoco frases como "ya pasó suficiente tiempo" viniendo de otros o de ti mismo. Forzar una emoción que no sientes, revisar si vas "en la etapa correcta" o compararte con el ritmo de duelo de alguien más suele generar más culpa que alivio. Tampoco ayuda aislarte por completo, ni ahogar todo con exceso de trabajo para no sentir nada: eso pospone el proceso, no lo resuelve.

¿Qué es el duelo complicado y cuándo preocuparse?

Existe un punto donde el duelo deja de ser un proceso doloroso normal y se convierte en algo que necesita atención clínica. Se llama duelo prolongado (o duelo complicado), y está reconocido tanto en el DSM-5-TR como en la CIE-11, los dos manuales de referencia en salud mental.

En términos generales, se habla de duelo prolongado cuando persiste, más allá de lo esperado según el contexto cultural de la persona, una añoranza intensa o una preocupación constante por quien murió, junto con dificultad marcada para retomar la vida cotidiana. El DSM-5-TR ubica ese umbral en unos 12 meses en adultos (6 en niños y adolescentes); la CIE-11 usa un criterio similar, alrededor de 6 meses. Son marcos clínicos, no una fecha límite para "estar bien": sirven para identificar cuándo el dolor dejó de moverse y conviene una mano profesional.

Si te reconoces en eso, en un duelo que no cede, que te tiene atrapado en el mismo punto meses después, hay un espacio pensado justamente para esto en el acompañamiento en duelo. No es debilidad llegar ahí. Es reconocer que este tramo necesita compañía con método, no solo voluntad.

¿Cuándo pedir ayuda profesional?

Cuando el duelo te impide funcionar en lo básico durante semanas seguidas. Cuando la tristeza no se mueve ni un poco, pase el tiempo que pase. Cuando evitas por completo cualquier recuerdo de la persona porque el dolor es insoportable. Cuando sientes que cargas esto completamente solo, sin nadie con quien hablarlo de verdad. Si esto te suena y ya lo intentaste sosteniéndolo por tu cuenta, probablemente sea momento de trabajarlo acompañado, con alguien entrenado para sostener este proceso contigo.

Para cerrar

El duelo no tiene un examen que apruebas siguiendo pasos en orden. Tiene un ritmo propio, distinto para cada persona y hasta distinto para cada pérdida que vives en tu propia vida. Que no encajes en las cinco etapas no significa que algo esté mal contigo, significa que el modelo era más simple que la experiencia real. Mereces atravesar esto sin la presión extra de sentir que lo haces mal. Si notas que tu proceso lleva tiempo estancado, puedes agendar una primera cita y empezamos a mirarlo juntos, a tu ritmo.

Fuentes: American Psychological Association. Stages of grief. https://dictionary.apa.org/stages-of-grief · Stroebe, M. & Schut, H. Modelo de procesos duales del afrontamiento del duelo, resumido en: National Center for Biotechnology Information (NCBI Bookshelf). https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK507885/ · American Psychiatric Association. Prolonged Grief Disorder. https://www.psychiatry.org/patients-families/prolonged-grief-disorder · Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia. Línea 106. https://www.minsalud.gov.co/salud/publica/salud-mental/Paginas/linea-106.aspx

Si estás en riesgo o en crisis ahora mismo: esta página no reemplaza una atención de urgencia. Llama a la Línea 106, la línea nacional de salud mental en Colombia, gratuita y disponible las 24 horas, o a la línea de emergencias 123.
Retrato de Darwin Pacasuca, psicólogo
Darwin Pacasuca Psicólogo, Politécnico Grancolombiano

Psicólogo egresado del Politécnico Grancolombiano (2022). Antes de sentarse en el consultorio pasó cerca de diez años en atención prehospitalaria, sosteniendo a personas en crisis reales. Trabaja con enfoque conductual y basado en evidencia, 100% online para toda Colombia.

Conoce la trayectoria completa de Darwin Pacasuca

Da el paso cuando estés listo

Si llevas tiempo aguantando y sientes que ya no puedes solo, empecemos a trabajarlo con método, a tu ritmo.

Agendar sesión
Sesión de 60 minutosOnline · toda Colombia Ver horarios